Interés compuesto explicado con ejemplos

Por el equipo de Cajatool · Actualizado el

El interés compuesto es la razón por la que ahorrar poco durante mucho tiempo puede rendir más que ahorrar mucho durante poco. Entenderlo cambia la forma de pensar el ahorro.

Interés simple e interés compuesto

Con interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. Si invertís $ 100.000 al 10 % anual, ganás $ 10.000 por año: en diez años, $ 100.000 de intereses.

Con interés compuesto, los intereses se suman al capital y empiezan a generar sus propios intereses. El primer año ganás $ 10.000; el segundo, el 10 % de $ 110.000, o sea $ 11.000; el tercero, $ 12.100. En diez años, el capital llega a $ 259.374: los intereses suman casi $ 160.000, un 60 % más que con interés simple.

La fórmula es: capital final = capital inicial × (1 + tasa)años.

El tiempo es el ingrediente principal

La característica clave del interés compuesto es que su efecto se acelera con el tiempo. Al principio el crecimiento parece lento, casi igual al del interés simple. Pero después de varios años la curva se empina, porque los intereses acumulados ya son una parte grande del capital.

Un ejemplo con un rendimiento real del 5 % anual (por encima de la inflación):

Ana aporta $ 12 millones y Bruno, $ 36 millones: el triple. Sin embargo, a los 65 Ana tiene alrededor de $ 67 millones y Bruno, unos $ 82 millones, en pesos de hoy. Bruno puso tres veces más dinero y termina con apenas un 22 % más, porque el dinero de Ana tuvo 30 años más para crecer. El ejemplo muestra por qué empezar antes suele pesar más que aportar más.

La regla del 72

Un atajo para calcular mentalmente cuánto tarda en duplicarse un capital: se divide 72 por la tasa anual. Con un 6 % anual, el dinero se duplica en unos 72 ÷ 6 = 12 años; con un 9 %, en 8 años; con un 3 %, en 24. Es una aproximación, pero muy precisa para tasas entre el 2 % y el 15 %.

La regla también sirve al revés, para entender el efecto de la inflación: con una inflación del 36 % anual, los precios se duplican en unos dos años.

Por qué hay que pensar en términos reales

En Argentina, las tasas nominales en pesos pueden ser muy altas, pero gran parte de ese rendimiento solo compensa la inflación. Para usar el interés compuesto en planes de largo plazo, lo correcto es trabajar con tasas reales (descontando la inflación) y con montos en pesos de hoy. Así, un objetivo de $ 50 millones se entiende como el poder de compra de $ 50 millones actuales, y el ahorro mensual se ajusta por inflación cada año.

Hacé tu propio cálculo: la calculadora de libertad financiera grafica año por año cuánto de tu capital son aportes y cuánto, interés compuesto.

El interés compuesto también juega en contra

El mismo mecanismo que hace crecer los ahorros hace crecer las deudas. Una tarjeta de crédito en la que se paga el mínimo acumula intereses sobre intereses, y la deuda puede crecer muy rápido. Antes de financiarte, mirá el CFT (costo financiero total) y, si podés, compará con pagar de contado: la calculadora de cuotas o contado te ayuda a decidir.

Cómo aprovecharlo

Los ejemplos de esta guía suponen un rendimiento constante, algo que en la realidad no ocurre. Son ilustrativos y no constituyen una recomendación de inversión.