Cómo funciona la regla de tres
La regla de tres es una de las herramientas matemáticas más útiles de la vida cotidiana. Sirve para resolver problemas de proporcionalidad: situaciones en las que dos magnitudes están relacionadas de forma que, si una cambia, la otra cambia en la misma proporción. Se llama «de tres» porque se conocen tres valores y se busca el cuarto.
El planteo siempre tiene la misma forma: si A corresponde a B, entonces C corresponde a X. Lo importante es ordenar bien los datos, poniendo en la misma columna los valores de la misma magnitud (kilos con kilos, pesos con pesos), y decidir si la relación es directa o inversa.
Regla de tres simple directa
Es directa cuando las dos magnitudes crecen o decrecen juntas: el doble de una implica el doble de la otra. Ejemplos: cantidad de producto y precio, distancia recorrida y nafta consumida, horas trabajadas y sueldo por hora.
Fórmula: X = B × C ÷ A.
Ejemplo: si 3 kilos de pan cuestan $ 1.500, ¿cuánto cuestan 5 kilos? X = 1.500 × 5 ÷ 3 = $ 2.500. Primero se puede razonar cuánto cuesta un kilo (1.500 ÷ 3 = 500) y luego multiplicarlo por 5: es la misma cuenta.
Regla de tres simple inversa
Es inversa cuando, al aumentar una magnitud, la otra disminuye en la misma proporción: el doble de una implica la mitad de la otra. Ejemplos: cantidad de personas trabajando y días para terminar una tarea, velocidad y tiempo de viaje, cantidad de canillas y tiempo para llenar un tanque.
Fórmula: X = A × B ÷ C.
Ejemplo: si 4 pintores terminan una obra en 6 días, ¿cuántos días tardan 3 pintores? X = 4 × 6 ÷ 3 = 8 días. Con menos pintores se tarda más, por eso la relación es inversa. El producto de las dos magnitudes se mantiene constante: 4 × 6 = 3 × 8 = 24 jornadas de trabajo.
Cómo saber si es directa o inversa
Preguntate: si una magnitud se duplica, ¿qué pasa con la otra? Si también se duplica, es directa. Si se reduce a la mitad, es inversa. Si cambia pero no en la misma proporción, no es un problema de regla de tres: por ejemplo, la edad y la altura de una persona están relacionadas, pero no son proporcionales.
Usos en la vida diaria
- Recetas: si una receta para 4 personas lleva 300 g de harina, para 6 personas hacen falta 300 × 6 ÷ 4 = 450 g.
- Compras: comparar precios de envases de distinto tamaño, pasando todo al precio por kilo o por litro.
- Consumo: si el auto gasta 7 litros cada 100 km, un viaje de 650 km consume 7 × 650 ÷ 100 = 45,5 litros.
- Obras: si una lata de pintura alcanza para 40 m², para 90 m² hacen falta 2,25 latas. Para cálculos de materiales, tenés la calculadora de materiales.
- Porcentajes: un porcentaje es una regla de tres con base 100. Si 30 de 120 alumnos aprobaron, el porcentaje es 30 × 100 ÷ 120 = 25 %. Para eso está la calculadora de porcentajes.
Errores comunes
El error más frecuente es desordenar los datos y poner en la misma columna magnitudes distintas. El segundo es usar la fórmula directa en un problema inverso: si el resultado no tiene sentido (por ejemplo, que más trabajadores tarden más días), revisá el tipo de proporción. También conviene mantener las mismas unidades: si un dato está en horas y otro en minutos, pasalos todos a la misma unidad antes de calcular.